1. Un poquito de aire para las flores
El ramo llega envuelto en arpillera, lo ideal es quitar para que reciban un poco de aire.

2. Quitar las hojas que podrían tocar el agua
Retira las hojas de abajo para que el agua no se pudra. El agua no debe tocar las flores ni hojas.

3. Corta los tallos en diagonal
Una vez les hayas quitado la tela de arpillera, llega el momento de cortar los tallos. Con una tijera bien filosa corta por lo menos dos dedos y en diagonal así es mucho mas facil que tomen agua y se hidraten.

4. Agua fresca
Prepará un florero limpio y con agua fresca. El agua no debe tocar las flores ni hojas, con los tallos es suficiente. Y no te olvides de cambiar el agua día de por medio y volver a repetir el proceso.

5. ¡A disfrutar!
Llego el mejor momento de todos. Buscar el lugar de tu casa donde no le de sol y este resguardado del calor.
